Consejos para amamantar con comodidad
Con la llegada de tu bebé, el momento de la lactancia puede ser complejo y doloroso si nunca antes lo hiciste o si no sabés qué tener en cuenta.
En ocasiones pasadas te mostramos algunos tips rápidos para amamantar, hoy queremos profundizar en ello para ayudarte a encontrar comodidad en el proceso y disfrutar del momento con tu bebé. ¡Seguí leyendo!
Lo que necesitás saber sobre el agarre
Lograr un buen agarre del bebé al darle leche es clave, ya que un mal agarre es la principal causa de dolor al amamantar. Además, encontrar el punto perfecto hará que el bebé tome adecuadamente y la cantidad necesaria, y vaciará el pecho lo suficiente para mantener la producción de leche.
Sabrás que el bebé logró un buen agarre cuando el pezón y gran parte de la areola están dentro de la boca del bebé. Los labios deben quedar hacia afuera y la boca bien abierta, al succionar verás que toda la mandíbula del bebé se mueve y los movimientos de succión y deglución son lentos.
Si escuchás chasquidos u otros sonidos que no sean los del bebé tragando, entonces deberás corregir el agarre.
La postura es importante
Estar tensionada o incómoda puede generar dolor o intensificarlo. Encontrá una postura cómoda y un espacio en el que estés a gusto, procurá mantener tu espalda recta y los brazos apoyados y relajados.
Preferí la lactancia a demanda
Dejá que tu bebé elija la frecuencia y duración de las tomas, esperar entre estas puede afectar la producción de leche y la tranquilidad del bebé para lograr un buen agarre.
¿Pezones doloridos?
El dolor en los pezones al amamantar debería pasar luego de unos días y, si lográs un buen agarre, desaparecer. Te dejamos algunos consejos para aliviar el dolor:
- Luego de la toma dejá que tus pezones se sequen por unos minutos sin volverte a poner el sujetador de inmediato. Otra opción es usar escudos aireadores del pezón para evitar el roce.
- Para dar un descanso al pezón sin demorar la alimentación del bebé, podés utilizar un extractor de leche.
- Aplicá crema de caléndula luego de amamantar. Te ayudará a aliviar la piel sensible, evitar la aparición de grietas en el pezón y reducir la inflamación. Además, es atóxica por lo que no daña al bebé.
- Para facilitar la curación de pezones agrietados o doloridos, usá pezoneras siliconadas. Se aplican directamente en el pezón permitiendo amamantar sin dificultad o dolor.
Y vos, ¿tenés más consejos para la lactancia? Dejá tu comentario y contanos.
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