Embarazo y parto prematuro
Un parto prematuro es aquel que se produce antes de las 37 semanas de gestación, sin embargo aquellos partos que se producen entre las 28 y 32 semanas pueden traer algún tipo de riesgo y el bebé necesitará cuidados especiales.
Por ello es importante no saltarse las consultas y concurrir a todos los controles programados.
Causas de un parto prematuro
Son varias las razones por las cuales puede adelantarse el nacimiento, las más usuales son: sobredistensión uterina, tensión laboral, estrés e incluso problemas alimenticios y algún tipo de factor genético.
- Infecciones urinarias, enfermedades renales, cardíacas, tiroideas, diabetes, anemias graves.
- Haber sufrido un parto prematuro en embarazos previos.
- Alteraciones en el útero.
- Desprendimiento de placenta, placenta previa.
- Estrés, depresión, maltrato, consumo de alcohol o drogas y tabaquismo.
- Embarazo múltiple.
- Exceso de ejercicio físico.
Síntomas de un parto prematuro
Si bien algunos síntomas son propios de un embarazo natural, ante cualquier duda lo mejor es recurrir a un médico inmediatamente.
- Contracciones.
- Presión sobre el pubis.
- Dolor en la zona lumbar y en el abdomen.
- Cólicos, similares a los que se manifiestan en la menstruación.
- Sangrado vaginal.
- Rotura de la bolsa.
Riesgos para el bebé
El parto precipitado es un impacto emocional en los padres, dado que el cuidado prenatal en estos casos puede extenderse en hasta 3 meses. Para el bebé, algunos riesgos pueden ser trastornos visuales y problemas de maduración auditiva.
Para prevenir un parto prematuro en caso de presentarse un embarazo con complicaciones, es necesario un seguimiento aún más estricto e incluso, en algunos casos, puede ser necesaria la administración de progesterona.
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