Causas de la infertilidad
Fertilidad

Causas de la infertilidad

  • Tiempo de lectura: 4 minutos
  • 25 de July de 2020 a las 20:54

La búsqueda de un hijo puede ser un camino muy sencillo, como también puede presentarnos dificultades. Cuando una pareja intenta lograr la gestación de un hijo durante al menos un año y no obtienen resultados, es probable que se encuentren frente a un caso de infertilidad.

Alrededor de un 15% de las parejas padecen de algún tipo de infertilidad y cerca de la mitad, están relacionadas con la mujer.

Hay que tener en cuenta que las mujeres alcanzamos nuestro punto más alto de fertilidad entre los 20 y 29 años de edad. A partir de los 35 años, las probabilidades de quedar embarazada disminuyen considerablemente. De todas maneras, la edad en la que la fertilidad comienza a declinar varía de una mujer a otra.

El 40% de los problemas de infertilidad tienen una solución satisfactoria. Para esto, es muy importante contar con un diagnóstico temprano en donde ambos integrantes deben someterse a una evaluación médica que comprende análisis de esperma y óvulos, exámenes físicos y el estudio de las hormonas. Una vez que hayan finalizado los estudios y ya sabiendo quién posee ciertas complicaciones, los especialistas determinarán qué tipo de tratamiento tiene que seguir.

Tipos de infertilidad

Primaria: se refiere a parejas que durante al menos un año han tenido relaciones sexuales sin usar métodos anticonceptivos y no han podido concebir.

Secundaria: se refiere a las parejas que han podido quedar embarazadas al menos una vez, pero que luego no pueden lograrlo.

A continuación, te contaremos algunas de las principales y más frecuentes causas de infertilidad femenina:

Obstrucciones en las trompas de Falopio: las trompas son las que conectan los ovarios con el útero, es por allí, donde el óvulo transita para encontrarse con los espermatozoides. En el caso de que estén obstruidas, la fecundación no se podrá producir. Esto puede ser generado por una infección bacteriana conocida como clamidia que hoy en día es detectable con laparoscopía y se puede corregir con una microcirugía.

Inflamación pélvica: es común que se presente principalmente en mujeres jóvenes y afecta la parte superior del aparato genital. Esta alteración es reversible con un diagnóstico precoz, antes de que la infección pase al cuello uterino.

Pólipos y miomas: estos tumores benignos se forman en la pared del útero y son comunes en las mujeres mayores de 30 años. Cuando se desarrollan en la zona interior del útero pueden bloquear las trompas de falopio, obstaculizando el camino del óvulo fecundado. Para eliminarlos, se realiza una sencilla intervención.

Alteraciones en el moco cervical: esta sustancia que es segregada por las glándulas del cuello uterino, durante el coito se vuelve más abundante y viscosa. A su vez, permite ser como un “puente” para que los espermatozoides alcancen el cuello uterino. Si su calidad se vuelve más ácida o densa los espermatozoides no podrán desplazarse bien y dificulta la fecundación.

Trastornos ovulatorios: podemos sufrir ciertas alteraciones en la zona del cerebro que se encarga de controlar la ovulación (por ejemplo: traumas, tumores, exceso de actividad física y una mala o incorrecta alimentación) lo que puede originar una reducción en los niveles de las hormonas luteinizante y foliculoestimulante. Estas irregularidades hormonales afectan directamente a la ovulación, llevando a impedir que el ovario libere óvulos. Esta alteración puede ser tratada con fármacos que ayuden a la fertilidad.

Hiperprolactinemia: la utilización de ciertos medicamentos pueden provocar un desequilibrio hormonal en el que el cuerpo produce demasiada hormona prolactina, que son las encargadas de la producción de leche materna, elevando sus niveles y afectando la ovulación.

Malformaciones uterinas: el embrión no consigue ubicarse en la cavidad del útero.

Endometriosis: esta alteración ocurre cuando el tejido que reviste internamente el útero se implanta por fuera, respondiendo también a los cambios cíclicos de hormonas ováricas. Esto afecta la función del útero, los ovarios y las trompas e interfiere con la ovulación. Puede corregirse con una cirugía o con un tratamiento hormonal.

Hoy en día, la ciencia ha avanzado y es posible contar con muchos tratamientos y métodos para que las parejas que están en busca de formar una familia, puedan lograrlo. Algunos de estos avances son:

- Cirugías que corrijan posibles obstrucciones en las trompas de falopio.

- Medicamentos que regulan la ovulación y los posibles trastornos hormonales del cuerpo.

- Fecundación in vitro que es una técnica de reproducción asistida en la que un espermatozoide fecunda el óvulo en un laboratorio y una vez logrado el o los embriones, el especialista lo transfiere directamente al útero para tratar de obtener un embarazo.

Como te mencionamos, lo más importante es que no te desesperes; ya que la tranquilidad mental es imprescindible para alcanzar tu embarazo. Tanto las causas, como el tratamiento para la infertilidad son específicos de cada mujer y su historia clínica, por lo que te recomendamos que visites a tu médico en caso de dificultades para concebir ya que cuanto antes obtengas un diagnóstico preciso, más favorable será el pronóstico médico y podrá brindarte un tratamiento específico.


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